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viernes, 14 de marzo de 2014

Morir por Ser Mujer



En 1996 Marcela Lagarde, antropóloga feminista Mexicana, señala que los crímenes contra mujeres que se estaban produciendo en Ciudad Juárez (México) eran feminicidios. Fue la primera vez que se utilizó este término en América Latina y sentaría un precedente para el resto de países de la región.
No es hasta 1993 cuando en Ciudad Juárez la sociedad civil comienza a contabilizar y denunciar que hay un gran número de mujeres y niñas desaparecidas, muchas de las cuales se hallarán muertas, violadas y/o mutiladas, sin que el Estado hiciera nada para investigar y castigar estos delitos.
A partir de entonces, las madres de las víctimas se empiezan a organizar para exigir justicia, y ante la negativa de ser escuchadas por la autoridad en México, alzaron la voz a nivel internacional. Eso hizo posible que los ojos del mundo se fijasen en Ciudad Juárez. A partir de esta experiencia en otras partes del mundo, sobre todo en América Latina, se empezarán a registrar los feminicidios, concepto que designa un homicidio violento de una mujer, por el simple hecho de ser mujer.
En noviembre de 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) imparte la primera y única sentencia emitida por este Tribunal sobre feminicidio. Sentó un precedente en términos jurídicos, porque señala la implicación que tienen que tener los Estados a la hora de la prevención, la investigación y la sanción de la violencia contra las mujeres. “No existe una convención internacional que establezca cuáles son las obligaciones de los Estados para la prevención y la sanción de la violencia contra las mujeres, por lo que esta sentencia refleja este consenso, al menos discursivo, de que la violencia tiene que ser condenada”, argumenta la mexicana Karla Michel Salas, presidenta de la Asociación de Abogados Democráticos, experta en litigio estratégico y abogada del caso conocido como ‘Campo Algodonero’.
El Parlamento Europeo en el año 2010 emitió una resolución donde reconoce la sentencia de la Corte Interamericana e invita a los países de América Latina, e incluso europeos, a que utilicen esta resolución como una guía de buenas prácticas para la erradicación de la violencia contra las mujeres.
“La sentencia en sí misa representa un logro histórico: sentar al Estado mexicano en el banquillo de los acusados y decirle tú eres culpable por la muerte de estas mujeres. Pudiste haberlo evitado porque tú debiste haberlo prevenido, investigado y sancionado, es un avance y una satisfacción para las familias de las víctimas” (…) “A partir de esta sentencia en México logramos tipificar el feminicidio. México es un Estado Federal, somos 32 entidades federativas, eso significa que cada entidad tiene su propio Código Penal. Desde la sentencia hasta la fecha, hay 30 entidades federativas que han reconocido en su propio Código Penal el feminicidio. Además se han elaborado varios protocolos para investigar este delito; hemos insistido en la elaboración de políticas públicas y que se destinen recursos para atender las causas estructurales que originan este tipo de crímenes. En eso hemos avanzado, aunque evidentemente no vamos a terminar hasta que ninguna mujer muera. Eso es lo que buscamos”, asegura Karla Michel Salas.
Este logro se debe al trabajo de asociaciones civiles como ‘Nuestras Hijas de Regreso a Casa’ formada en el año 2001 y presidida por Norma Esther Andrade cuya hija fue secuestrada, torturada y asesinada. A esta asociación se fueron sumando otras madres que como ella habían perdido a sus hijas de forma terrible y exigían justicia.
‘Nuestras Hijas de Regreso a Casa’ se ha diluido de Ciudad Juárez en la actualidad, no por cumplir el objetivo marcado como asociación, sino porque hay un número elevado de amenazas sobre sus integrantes. En el 2011Norma Andrade recibió 5 disparos a las afueras de su casa, a los que milagrosamente sobrevivió. Se trasladó a Distrito Federal (México) donde sufrió otro atentado, lo que la llevó a mantenerse en paradero desconocido. En el caso de Marisela Ortíz, cofundadora de la organización, se encuentra tramitando su asilo político a EEUU por las amenazas y hostigamientos que viene sufriendo. Desde 2008 los integrantes de la asociación tienen medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “Trabajar en la defensa de los derechos humanos en México no ha sido fácil, aunque en Ciudad Juárez se ha complicado aún más”, comenta Karla Michel Salas al respecto.
En 25 años se han asesinado en México 36 mil 600 mujeres. En Ciudad Juárez (una localidad) fueron asesinadas 1.488 mujeres en el mismo período de tiempo, llevándose a cabo el 60% de estos homicidios en los últimos 5 años.
“Del 30% de los feminicidios que se comenten en México, el Estado tiene identificados a los responsables. La impunidad entonces tendría que ser del 70%. Sin embargo, el nivel deimpunidad en los feminicidios de acuerdo a las investigaciones realizadas es del 99%. Es decir, las autoridades, aún sabiendo quién fue el responsable, ni así investigan. Por tanto estamos hablando de una situación estructural de violencia y de impunidad muy grave”, apunta Karla Michel Salas.
Karla Michel Salas, presidenta de la Asociación de Abogados Democráticos, experta en litigio estratégico y abogada del caso conocido como ‘Campo Algodonero’ (RMH) 
Desde el año 2007 al 2008 se inicia en Ciudad Juárez una guerra que enfrenta al cártel de Sinaloa (hasta hace poco liderado por el Chapo Guzman) contra el cártel de Juárez. “El Estado Mexicano decidió implementar como estrategia de seguridad mayor intervención policial y mandar más armas a una ciudad que prácticamente vivía armada. Como resultado se dieron más de 1.000 mujeres asesinadas en los últimos 6 años”. Para Salas, no es el narcotráfico el origen de los feminicidios, ya que estos crímenes están motivados por la desigualdad y por una abuso de poder que históricamente han ejercido los hombres contra las mujeres, pero el crimen organizado es un elemento que ha generado el incremento de los mismos. “De los 1.488 feminicidios en Ciudad de Juárez cometidos en los últimos 25 años, el 60% se han cometido del año 2008 hasta la fecha”.
Ciudad Juárez fue la ventana al feminicidio para América Latina, sin embargo, los datos que arroja El Salvador son muchísimo más elevados: en un país cuya población es alrededor de 6 millones de personas, han sido asesinadas 5.015 mujeres en 15 años.
“En toda la región latinoamericana hay un problema subyacente: economías que han empobrecido a nuestra ciudadanía; economías que son ciegas e invisibles a las necesidades de las mujeres y de las juventudes. Se suelen hacer análisis simplistas que concluyen que como América Latina es pobre, es por eso por lo que pasan estas cosas. Eso no es cierto. América Latina en las dos últimas décadas logró aumentar indicadores importantes de desarrollo como el acceso a la educación, a la salud y la reducción de la pobreza extrema. Pero no es un tema solo de pobreza, es un tema de igualdad, de sociedades equitativas. La región más desigual en el mundo es América Latina y eso tiene que ver con un impacto de hegemonías que ven a América Latina como el patio trasero de los desechos”, quien lo cuenta es Silvia Juárez, directora del programa Hacia una vida libre de violencia para las mujeres de la Organización de Mujeres Salvadoreñas (ORMUSA) 
Silvia Juarez, Directora del programa Hacia una vida libre de violencia para las mujeres de la Organización de Mujeres Salvadoreñas (RMH)
En El Salvador desde 1999, año en el que se empiezan a contabilizar los feminicidios, hasta 2009 la tasa creció un 194%. Menos del 1% de los casos de violencia feminicida contra las mujeres tienen condena.
Si los cárteles en México ha profundizado la problemática, en El Salvador lo ha hecho las pandillas y maras. Según Juárez, las mujeres son asesinadas como parte de un ritual de iniciación de los pandilleros y forman parte de estas estructuras de forma obligada.
El tema de las armas ilegales que circulan por el país, es otro de los factores que han favorecido el incremento de los  feminicidios. En El Salvador hay al menos 2.2 millones de armas circulando de forma ilegal. “Hay causa directa entre sociedades armadas y la pérdida de la vida de las mujeres. Hay un 272% de posibilidades de que una mujer pierda la vida cuando hay un arma en casa”.
La seguridad privada es un negocio en este país centroamericano, tal y como cuenta Juárez: “Al menos existen 300 empresas de seguridad en El Salvador que llegan a ocupar hasta 18 mil efectivos civiles armados, libres de entrenamiento y sin controles estatales frente al uso de armas, controladas en su mayoría por militares retirados tras el conflicto armado y que ejercen una violencia directa contra las mujeres. Empresas privadas dedicadas al cuidado del patrimonio, protectoras de personalidades importantes, narcotraficantes… “. Según Juárez, el Estado tiene desarrollado una unidad presupuestaria a partir de los bienes que cuida: hurto y robo de vehículos, lavado de dinero, secuestros, etc. “Las unidades que cuidan del patrimonio cuentan hasta con el 60% de los recursos, pero apenas se destina un 12% del presupuesto estatal contra la violencia hacia las mujeres. Es una manera que tiene el Estado de decir: mis intereses están aquí, lo demás no me importa”.
Para Juárez las mujeres mueren de otras maneras, no necesariamente violentas, cuyas causas pertenecen a lo que se entiende como violencia feminicida.”En El Salvador está prohibida la educación sexual integral y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Cuando esto sucede las mujeres tienen un sin fin de riesgos para perder la vida o llevar una vida con muchas limitaciones. Una mujer que no puede acceder a una salud reproductiva y que es forzada a tener embarazos, seguramente no va a tener su propio proyecto de vida. El Estado quiere que las mujeres, como madres, asuman una agenda del cuidado sobre sus hombros, sin que él asuma ninguna responsabilidad. Eso es violencia feminicida” (…) “Cuando se reduce o se tienen nulos presupuestos para la prevención y la atención de las enfermedades que son causas directas de muerte en mujeres como el cáncer uterino y de mama, porque la Iglesia y los Estados fundamentalistas lo impiden, eso es violencia feminicida”.
Mercedes Hernández, presidenta de la Asociación de Mujeres de Guatemala junto a Karla Michel Salas y Silvia Juárez durante la mesa redonda ‘Femenicidio en Mesoamérica: crimen organizado, respuesta estatal e impunidad’ 
Tanto Silvia Juárez como Karla Michel Salas consideran que si bien es cierto que hay un agresor directo que priva de la vida a las mujeres, también hay un agresor estructural que nunca asume la responsabilidad y al que pocos señalan como culpable de esas muertes: el Estado. Y consideran que el nexo común más destacado que une los feminicidios cometidos en México y El Salvador es la impunidad.También lo cree así Mercedes Hernández, presidenta de la Asociación de Mujeres de Guatemala (AMG) e investigadora de feminicidios y violencia sexual en conflictos armados.
En Guatemala, la tendencia de los feminicidios en los últimos 15 años es al alza, aunque se mantiene una constante de aproximadamente 700 casos registrados en los últimos 6 años. Hernández considera que no existe una razón única para esta escalada de feminicidios. “Aunque las diferentes manifestaciones de la violencia feminicida tienen como denominador común la desigualdad estructural de poder entre hombres y mujeres, el resultado final es la convergencia de múltiples factores que apuntan al incumplimiento del Estado como garante de la protección de sus habitantes. En la debilidad crónica de los Estados del triángulo norte de Centroamérica se refleja su incapacidad para detener y contener la violencia legítima, permitiendo y tolerando así que las mujeres permanezcan en el fuego cruzado de los diferentes grupos armados que se disputan actualmente el territorio y la soberanía de nuestro país. Los cuerpos de las mujeres se convierten en el campo de batalla de las nuevas modalidades de conflicto armado, de la misma forma en que lo fueron durante el conflicto armado que duró casi 40 años en Guatemala y en el cual más de 100 mil mujeres fueron víctimas de violencia sexual”.
Hernández considera que el crimen organizado es una de las señas de identidad de los Estados debilitados que permiten y fomentan las altas tasas de feminicidio. Sin embargo, la relación entre ambas realidades sociales es uno de los capítulos menos explorados y teorizados a pesar de constituirse como una de las mayores preocupaciones de la población latinoamericana. “La posición geoestratégica de Guatemala, por donde transita el 80% de la droga de producción andina rumbo a EEUU, favorece el crecimiento de la economía criminal producida por las mafias que convierten a miles de mujeres y de niñas en la mercancía de las redes de trata, en cobradoras de los impuestos de guerra, en transportistas de droga, de armas y de dinero lavado, así como en propiedad sexual de los diferentes grupos armados y en niñas soldado generalmente destinadas a la extorsión y al sicariato”.
“Guatemala se enfrenta a un feminicidio de Estado”, así de categórica se muestra Mercedes Hernández, para quien solo con la connivencia y la complicidad del Estado se puede alcanzar una tasa de feminicidios como la que existe en este país centroamericano. Otra razón destacada por Hernández es el olvido de la comunidad internacional. Por ello, considera necesario que determinado tipo de feminicidios se conviertan en crímenes de Derecho Internacional. “En esta tipología el bien jurídico protegido no es la vida en lo individual, sino la humanidad en su conjunto”, afirma.
Tanto en Guatemala como en otros países de Latinaomérica ha sido esencial la visibilización de la problemática. Para ello, según Hernández, la marcada presencia social de las mujeres organizadas y del movimiento feminista ha sido el elemento clave. “Ni un sólo avance ha sido una concesión. Cada paso hacia adelante ha sido antecedido de duras batallas, materiales y simbólicas, contra un orden social que se niega a cuestionar los privilegios masculinos que sustentan el orden de desigualdad imperante”.
66.000 mujeres y niñas son asesinadas cada año en el mundo, según el informe‘Femenicide: A global problem’, publicado en 2012. De los 12 países con la tasa más alta de feminicidios, 5 son de América Latina (El Salvador, Guatemala, Honduras, Colombia y Bolivia), que superan los 6 asesinatos de mujeres por cada 100 mil habitantes de sexo femenino.
periodismohumano.com

lunes, 11 de marzo de 2013

Hasta telenovelas para combatir la trata de mujeres brasileñas


La historia suele comenzar en el interior de Brasil, con una mujer joven, bonita, pobre y de baja escolaridad, seducida por falsas promesas, y termina en una red de trata sexual con ramificaciones internacionales.


Mujeres prostituídas en Madrid 
Una preocupante trama que el gobierno, la justicia, el parlamento y hasta una telenovela han comenzado a desbaratar con resultados alentadores.
El delito es tan complejo que existen pocos datos sistematizados. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), estima que en el mundo al menos 2,5 millones de personas son víctimas de lo que el foro mundial define como la esclavitud de los tiempos modernos.
En Brasil, según datos de la Secretaría de Políticas para las Mujeres (SPM) de la Presidencia, se registraron al menos 475 víctimas de trata entre 2005 y 2011. De ese total, 337 sufrieron explotación sexual y las demás fueron sometidas a trabajo esclavo.
“La mayoría de las mujeres son jóvenes, tienen entre 18 y 30 años, y están en una situación de vulnerabilidad: son de baja renta, no tuvieron acceso a la educación y tienen dificultades para encontrar empleo”, dijo la ministra Eleonora Menicucci, titular de la SPM.
La ministra de la Secretaría de Políticas para las Mujeres, Eleonora Menicucci, en su despacho 
“Por eso aceptan lo que, a primera vista, son excelentes oportunidades de trabajo en el exterior o en otra parte de Brasil, creyendo que así mejorarán sus vidas y la de sus familias”, continuó sobre una de las formas de violencia de género.
La conmemoración de este 8 de Marzo tenía como consigna “Una promesa es una promesa: acabemos con la violencia contra la mujer”.
La captación de víctimas tiene lugar en todo Brasil, pero un diagnóstico preliminar de la SPM y la ONUDD señala que es más frecuente en los estados de Pernambuco, Bahia y Mato Grosso.
São Paulo, cuya capital es la gran metrópoli de Brasil, se ha convertido en el estado donde confluyen más víctimas de otros estados y en el punto de partida del tráfico hacia el exterior.
Esas jóvenes “son usadas en prostitución y de aquí son enviadas a otros países como España, Italia y Portugal”, explicó la procuradora de Justicia y Defensa de Ciudadanía del Estado de São Paulo, Eloisa de Sousa Arruda.
Arruda cree que el tráfico desde Brasil se origina en que “existe un fetiche en torno a la mujer brasileña. Su imagen como mujer sensual se vende en el extranjero”.
Los captadores están hasta en pequeños pueblos del interior. La ruta acaba generalmente en casas de prostitución en el exterior. Las mafias incluyen brasileños y extranjeros.
Ellos perciben la vulnerabilidad de la víctima y se aproximan “con propuestas de trabajo mucho mejores que las del pueblo, barrio o ciudad donde viven”, dijo Arruda.
“Les ofrecen puestos como camareras o en clubes. Les dicen que les pagarán el pasaje y que los primeros salarios serán para cancelar su deuda y que después percibirán la totalidad de su remuneración”, relató Menicucci.
El desenlace es siempre otro. En el destino, se multiplica la deuda y la dificultad para pagarla, y las víctimas se convierten en rehenes “sometidas a situaciones degradantes de explotación sexual”.
Algunas mujeres han sido tatuadas con código de barras y la cantidad de su deuda 
Las víctimas son constantemente vigiladas y muchas veces retenidas en una “cárcel privada”.
“Aun cuando existe la posibilidad de denunciar, no lo hacen por miedo a las amenazas que sufren contra sus propias vidas o de sus familiares”, agregó la ministra.
Para Arruda, quien coordina en São Paulo el Núcleo de Enfrentamiento contra el Tráfico de Personas, instituido en 2009, la “falta de orientación” está detrás de la caída en las redes de trata sexual.
Por eso es fundamental difundir este delito y sus características, como apoyo a las autoridades en su combate, considera Arruda.
El instrumento oficial ha sido la articulación de una red nacional e internacional que confluyó en febrero con un segundo Plan de Enfrentamiento al Tráfico de Personas. La meta es crear, para 2014, 10 núcleos o puestos de atención, que se sumarán a los 13 ya establecidos dentro y fuera de Brasil.
Además, se capacitará a más de 400 agentes en el combate del delito y se fortalecerá la cooperación jurídica internacional con ayuda de la ONUDD. Entre 2011 y 2012 se formaron 716 personas de diversas áreas.
También se habilitó un número telefónico internacional gratuito en España, Italia y Portugal, para recibir denuncias sobre víctimas mantenidas en esos países. Este se suma a la línea brasileña “180 -Central de Atención a la Mujer”.
Mientras, una telenovela de la televisora Globo, “Salve Jorge”, de la que se transmiten este mes los capítulos culminantes, contribuyó a aumentar el conocimiento y la denuncia de casos específicos.
Basada en un caso real, la telenovela describe el drama de una brasileña forzada a prostituirse en un centro nocturno de Turquía, y su autora es Gloria Perez, quien ya abordó temas sociales como la desaparición de niños y niñas.
“Una novela con una audiencia tan grande, transmitida en el horario estelar (21:00 horas) y retransmitida en el exterior, es importante para orientar en un tema como ese. Sirve para decir: ‘cuidado’, que usted o su hija pueden ser blanco de un traficante. No caiga en promesas fáciles de dinero”, sostuvo Arruda.
En la telenovela se describen situaciones reales, por ejemplo el miedo a denunciar de las jóvenes por su irregular situación migratoria. “También muestra detalles, como las dificultades de comunicación que tienen hasta con el idioma, otro impedimento grave”, añadió.
La ficción contribuyó al rescate real en España de una joven oriunda del estado de Bahia. Su madre reconoció en la trama el caso de su hija desaparecida por mucho tiempo sin dar noticias. Las policías de los dos países actuaron en conjunto para liberarla de su cautiverio y regresarla a Brasil.
La Policía Federal distribuye folletos en lugares como aeropuertos, para alertar sobre los riesgos de aceptar ofertas de trabajo en otros países y sobre los lugares donde buscar ayuda, que también han contribuido a la movilización ciudadana.
“Lo más importante es decir a la sociedad que esos crímenes están mucho más cerca de lo se que imagina, que no es cosa de telenovela”, sintetizó el diputado Arnaldo Jordy, presidente de la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre tráfico de personas.

http://periodismohumano.com/mujer/hasta-telenovelas-para-combatir-la-trata-de-mujeres-brasilenas.html

martes, 5 de febrero de 2013

Brechas de género y ’low cost’ salarial de Europa



Se veía venir, aunque no por ello resulta menos doloroso. La situación de las mujeres empeora a pesar de la menor brecha de género en el empleo. La precariedad laboral se ha extendido pero les sigue afectando a ellas en mayor medida.

Hay suficientes evidencias históricas que muestran cómo la población femenina ha resultado ser la más afectada por la creciente inseguridad y precariedad del trabajo en los contextos de las crisis económicas pasadas. Sin excepción, hasta ahora, todas las fases de depresión y recesión económica conocidas se han cebado con especial virulencia en las mujeres solas, familias monomarentales y mujeres migrantes.


Y lo mismo ha estado ocurriendo en los últimos 6 años de esta ‘gran estafa’; aunque no aparezca en los principales titulares mediáticos, el hecho es que ocurre, y de manera global.
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El último informe de la EPA en España para 2012 resulta demoledor. Cerca de 6 millones de personas desempleadas (el 26.02% de la población activa), 1.833.700 hogares con todas sus personas integrantes en desempleo y una tasa de desempleo juvenil del 55,1%. Dicho así, en grandes epígrafes ya es grave por sí mismo; pero, si además observamos cómo han evolucionado las tasas de desempleo en los últimos años, podemos caer en la cuenta de algunas obviedades: 1) fuerte crecimiento del desempleo masculino en los primeros años 2) mayor incidencia del desempleo femenino durante todo el tiempo, 3) acortamiento de la brecha de género, aunque ello no necesariamente implica que la situación de las mujeres haya mejorado, 4) ineficacia total de las reformas laborales de los últimos años fruto de la irresponsabilidad y negligencia de los gobiernos que las emprendieron.
Hay que decir que, en general, los aumentos en el desempleo tienen fuertes impactos negativos sobre la participación del trabajo en la distribución de la renta nacional, lo que abona el terreno para la devaluación interna vía reducción de salarios (algo que ya estamos experimentando en Grecia, Portugal y España).
En este contexto, la preeminencia del desempleo femenino que refleja la gráfica (26,55% respecto al 25,58% masculino en 2012), refuerza otra peligrosa tendencia: la persistencia de la brecha salarial de género.
La mayor inseguridad económica, el desempleo creciente, la caída de los salarios reales y los recortes continuos en los servicios públicos y de atención a las necesidades de cuidado, tienen un efecto multiplicador perverso.
Ya no hay políticas de igualdad ni intención de resolver las desigualdades entre hombres y mujeres, ni siquiera de querer aparentarlo. La corresponsabilidad vuelve a conceptualizarse casi como una utopía altermundista y los derechos de la ciudadanía están en serio peligro de extinción.
Todo ello está significando una vuelta al esquema tradicional de papeles, a situaciones de dependencia económica y de creciente frustración por no poder cubrir las necesidades básicas, de alimentación, vivienda, educación y salud de las personas que forman parte del núcleo de convivencia familiar.
Cada vez se hace más evidente que no se trata de un hecho casual, sino que es el resultado de una serie de reformas que vienen respondiendo a la tendencia mundial de precariedad laboral y de bajos salarios, que se reflejaba en el informe de salarios de la OIT en 2010 . En ese informe ya se apuntaba a una creciente feminización del fenómeno ‘empleos de bajos salarios’ en los países de la OCDE; y también se reconocía que “desde el decenio de 1980, la mayoría de los países han experimentado una tendencia a la baja de la participación de los ingresos del trabajo, lo que significa que se ha destinado una proporción menor de la renta anual a la remuneración de la mano de obra y una proporción mayor a las rentas procedentes del capital”. Revelador, ¿verdad?.
A medida que avanza la tendencia de ‘bajos salarios’ en el empleo remunerado ‘formal’, ocurre que, por una parte, se refuerza el funcionamiento del llamado empleo ‘informal’ al que se acude para completar ingresos, o incluso como ‘la’ fuente de ingresos con la que garantizar la sostenibilidad económica de las personas y familias; y por otra parte, se agudiza la polarización de las rentas. El 43% de las personas que trabajaban en España de manera remunerada en 2010 recibieron sólo el 13% de todo el dinero que se gastó en salarios, mientras que el 7% percibía el 25%. Cabe recordar que las mujeres se concentran en los tramos de rentas más bajos.

Sobran las palabras, es tiempo de acción

¿Cómo sostener sino que mientras los gobiernos y la troika despilfarran el dinero público en tapar los agujeros, provocados por el vampirismo financiero, se escamoteen recursos económicos para la sanidad o pensiones públicas, para atajar la pobreza infantil y la falta de nutrición de la infancia y de cada vez más sectores poblacionales?.
¿No les parece que se está convirtiendo el sur de Europa en otra región ‘low – cost’/‘low – rights’ para uso y abuso del vampirismo del gran capital?.

http://www.amecopress.net/spip.php?article9366



lunes, 12 de noviembre de 2012

20 Aniversario del Crimen RACISTA y XENÓFOBO de LUCRECIA PÉREZ


Lucrecia Pérez llegó a Madrid hace 20 años. Su objetivo era trabajar para garantizar los estudios de su hija Kenia y volver un día para construirle una casa digna. Viajó, como todas, comprometiendo todo su dinero en manos de mafias. La ruta sin retorno comenzó en Vicente Noble, de allí a Santo Domingo. En el primer vuelo de su vida llegó a Nueva York, de allí saltó a París, luego a Bilbao y finalmente en tren hasta Madrid Las mafias eludían así los habituales controles policiales que deportaban a cientos de personas en el aeropuerto de Barajas.
En Madrid comenzó su trabajo como empleada de hogar, pero fue despedida al poco tiempo y malvivía en las ruinas de la discoteca Four Roses en Aravaca. En este barrio, las cientos de dominicanas internas se reunían los jueves en la plaza "Corona Boreal" para charlar, divertirse y reencontrarse con sus antiguas vecinas de Vicente Noble. Algunos vecinos de la localidad protestaban por su presencia, por sus voces, por su cultura.
Para expulsarlas de la zona, los municipales les pedían los papeles diariamente y trataban de desalojarlas de las ruinas de la discoteca. El 1 de noviembre la policía intentó llevarse detenidas a dos dominicanas indocumentadas de la plaza, por lo que el resto saltaron en defensa de las compañeras y el altercado se saldó con cinco heridas y numerosas detenidas. Los periódicos difundieron lo sucedido en todo el país. Una parte de la prensa mediática jugó un papel muy importante en lo sucedido, señalando a los migrantes como delincuentes. La mecha estaba encendida.
Las mentes más oscuras y racistas comenzaron a ver aquello como el símbolo y el objetivo de su xenofobia. A las nueve de la noche del 13 de noviembre de hace 20 años, el guardia civil Luis Merino Pérez de 25 años efectuó los disparos que acabaron con la vida de Lucrecia, mientras le acompañaban los menores Felipe Carlos Martín, Víctor Julián Flores y Javier Quílez, de 16 años.
Los asesinos dispararon indiscriminadamente contra los dominicanos que cenaban una sopa a la luz de una vela y huyeron en un coche que les esperaba. Lucrecia Pérez Matos, de 33 años, que llevaba solo un mes y tres días en España, fue alcanzada por dos tiros, uno de ellos en el corazón, e ingresó ya muerta en el Hospital. Hubo otro herido grave, Porfirio Elías, también dominicano, vecino hoy día del municipio de Pozuelo.
Los fascistas se reunían en la Plaza de los Cubos y desde allí salieron hacia el lugar que señalaban los periódicos.
"Lucrecia murió asesinada por ser pobre y negra".
La España del momento descubrió el racismo y la xenofobia que llevaba dentro sin saberlo. La Transición no había acabado con el fascismo, que aún vivía, impune, en nuestras calles.
El altar con flores recogió el pesar de las gentes honestas en esta plaza de las dominicanas. Miles de ciudadanos se manifestaron en Madrid y en toda España contra la xenofobia. El Congreso de los Diputados, la Asamblea Regional de Madrid y tantas instituciones, partidos, sindicatos y asociaciones condenaron el brutal asesinato. Frente a la Four Roses el Ayuntamiento levantó un monolito en su memoria, pero no es suficiente: la plaza de las dominicanas debiera llevar el nombre de Lucrecia Pérez.
Hoy en día, según datos del INE, la población migrante empadronada en la Comunidad de Madrid es de más de 1 millón de personas, más de un 15% de la población madrileña. De los cuales más de 900.000 tienen su situación regularizada. Además, cabe puntualizar que hace ya dos años que la población migrante empadronada desciende en nuestra Comunidad.
La incorporación de la población extranjera trabajadora a la Región es considerada por todos los expertos sin discusión, un factor determinante en el crecimiento económico y del empleo que la Comunidad de Madrid ha tenido en los últimos 14 años.
Sin embargo, el contexto de crisis actual está impactando más fuertemente en esta población, fruto de su presencia en los sectores productivos más castigados y por tratarse de ámbitos laborales de precariedad, temporalidad, abuso, discriminación e incluso, explotación laboral, lo que aumenta claramente la vulnerabilidad laboral de las personas migrantes.
Desde la Plataforma Ciudadana Contra el Racismo y la Xenofobia denunciamos el trato mercantilista que se hace de los migrantes, utilizándoles como mano de obra barata y rechazándoles en el momento en que dejan de ser "útiles" para el sistema capitalista, ya que estas personas emigran por razones económicas en un mundo donde el capital se mueve libremente.
Creemos que es importante usar el término migrante pues representa una tendencia global por la cual los ciudadanos de diversos países tienen que dejar sus lugares de origen por condiciones económicas. En un país como España, donde son más los que se marchan que los que vienen, hablar de inmigrantes y emigrantes elimina una crítica más global a la dificultad de la movilidad de las personas frente a la total libertad de la que disfrutan los capitales.
Rechazamos una ley de extranjería que aplica la represión policial como solución a la migración de personas que solo buscan sobrevivir. Esta ley, además de las campañas mediáticas del gobierno, lleva a la exclusión social del colectivo de migrantes fomentando el racismo con redadas policiales e internamiento en CIES, que presentan la figura del "sin papeles" como un sujeto invisible o como un peligro social, controlable solo con los medios de orden público. El discurso positivo de la migración ha sido sustituido o por el más absoluto de los silencios, o por planteamientos sesgados, falsos y rotundamente discriminatorios, que pretenden de forma intencionada, imputar responsabilidades a las personas extranjeras.
Entendemos que esta política de control reprime los derechos y libertades de estas personas, rebajando su calidad de vida. La reciente reforma sanitaria que construye la existencia de dos mundos, el "legal" y el "ilegal" y excluye a los migrantes según su situación administrativa de asistencia sanitaria pública y gratuita, supone una violación de sus derechos fundamentales y un peligro para la sociedad en su conjunto.
Todas estas actitudes xenófobas por parte del gobierno y la población son déficits democráticos, caldo de cultivo para el surgimiento de bandas fascistas, sobre todo en época de crisis como la que vivimos. No aceptamos ningún tipo de agresión por razón de sexo, raza o ideología, pues las consideramos la visión más violenta y descarnada del racismo, el sexismo o el totalitarismo.
Por todo esto nos juntamos hoy, para recordar a Lucrecia Pérez, porque ni olvidamos ni perdonamos, ni a los culpables ni a los responsables del asesinato.
Concentración en memoria de Lucrecia Pérez
La Plataforma Ciudadana Contra el Racismo y la Xenofobia realizará una concentración-manifestación hoy lunes día 12 de noviembre, a las 19 horas, en la plaza Corona Boreal (Aravaca). Así mismo están previstos otros actos para el día 11 a las 18,30 horas en los locales de ACROLA (centro comercial de urbanización Rosa Luxemburgo de Aravaca) en el que se proyectará el documental sobre Lucrecia Perez.
http://www.eldiario.es/zonacritica/Lucrecia_Perez-racismo-asesinato_6_68303179.html
http://www.movimientocontralaintolerancia.com/html/Admin/verNoticia.asp?cod=2062&esBusq=True